Aduanas en España: el autodespacho I

Con este artículo voy a inaugurar una serie de monográficos referentes a las diferentes fases en la importación en España, requisitos y demás información de interés del que no se encuentra demasiada información por Internet.

Cualquier persona física puede auto-despachar sus propias importaciones, esto quiere decir que no estamos sometidos a los agentes de Aduana, Correos, DHL, UPS … aunque como siempre tiene un gran pero.

Para despachar es necesario que la documentación obre en nuestro poder, y por norma general que la mercancía se encuentre en la misma ubicación que nosotros, esto quiere decir que no podremos despachar desde Santander una mercancía en Madrid (salvo excepciones que no voy a comentar ahora).

Si la mercancía está en tú misma ciudad estás de enhorabuena (y casi seguro que eres Madrileño, Bilbao o Sevilla), por lo que puedes acercarte a tú aduana a intentar tramitar tu importación.

Si tú mercancía no está en tú misma ciudad tienes un problema, por norma general demasiado grande si eres un pequeño y esporádico importador, aunque si te va la marcha hay una serie de opciones que te permitirán tomar el control de tú mercancía.

En primer lugar, debemos hacer que se mercancía se traslade hasta nosotros. Esto “aduanisticamente” hablando se llama Transito (o T1). Un tránsito es el traslado de la mercancía de un recinto aduanero a otro.
Hablando más claro, un tránsito es mover la mercancía del recinto aduanero de UPS (por ejemplo) que está en Madrid, a otro recinto aduanero en nuestra ciudad.

Por un lado, las empresas de transporte no son muy amigas de hacer tránsitos, ya que es un procedimiento que no les gusta ya que para ellas implica una serie de responsabilidades adicionales (la custodia de la mercancía hasta la entrega en el segundo deposito), así como no van a cobrar a “comisión” como si suelen cobrar al hacer un DUA, dado que el tránsito suele tener un importe fijo.
Se puede dar el caso de que la persona con la que hables de la empresa de transporte te diga que es imposible, no existe, no se puede hacer. Normalmente estás respuestas están dichas desde el desconocimiento, ya que sólo las personas más íntimamente relacionadas con las importaciones en estas empresas tienen conocimiento efectivo de estos procedimientos.

Una vez hemos resuelto el problema de que nuestra empresa de transporte quiera hacer tránsitos (bajo mi experiencia en aéreo con UPS y en marítimo Kerry Logistics no ponen trabas, aunque si empresas como DHL), nos queda el problema de disponer de un recinto aduanero.

 

Un recinto aduanero es un lugar autorizado por la aduana para disponer de una mercancía en un plazo determinado o no (según el recinto), dónde debe quedar custodiada y sin “tocar” hasta que se hayan pagado los impuestos y aranceles.

Es decir, mientras la mercancía esté en el recinto aduanero, a todos los efectos (realmente casi todos) la mercancía no está en España, sigue en el limbo.

Disponer de un recinto propio, es una tarea complicada, además de requerir un aval bancario entre otros requisitos. Es por ello, que necesitamos encontrar un depósito bien publico o privado dónde poder tener esa mercancía custodiada hasta que la despachamos.

Los depósitos privados, bien llamados depósitos francos, por norma general nos van a cobrar un porcentaje del valor de la mercancía, o bien vamos a poder alquilar mensualmente unos determinados metros cúbicos para nuestro uso. La operativa es más sencilla porque la mercancía puede estar ahí casi de manera indefinida, incluso podemos esperar a venderla para “importarla” y pagar los impuestos y aranceles oportunos.

Por otro lado, tenemos los depósitos públicos, que por norma general son del estado español o bien tiene conciertos, en todas las aduanas (creo) existe un deposito “ficticio” llamado carretera, que es dónde puede estar la mercancía hasta ser despachado.

Por norma general, esto no es un edificio sino una ubicación física (una parte del puerto, un parking) por lo que no podremos descargar unas cajas y dejarlas ahí, sino que está mas pensado para que contenedores completos pasen unas horas hasta que hemos remitido a la aduana toda la documentación y está, si así lo ha considerado oportuno, la ha revisado para verificar su idoneidad y que realmente el contenido es el mismo que estamos aportando.

Con esto, ya tenemos resuelto el tener la mercancía a “mano” y poder iniciar el auto-despacho. Aunque eso, irá en el siguiente articulo.

 

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