July 17th, 2009 Posted in Otras cosas | No Comments »
Llevo un par de días en Marruecos, para moverme por aquí he tenido que alquilar un coche, un magnifico, amplio y veloz Kia Picanto.
Mi símil con el GTA versión Morocco podemos establecerlo gracias a la experiencia de conducir todo el día desde Marrakech a Tiznit.
He comprendido que en Morocco las señales de tráfico, lineas divisorias son meramente sugerencias para conducir, pero que ni mucho menos hay que respetarlas.
Eso sí, los semáforos parece ser que se respetan (incluso en ámbar), aún así debes andar con cuidado aunque tengas preferencia.
En la carretera, las lineas continuas no existen, puedes adelantar siempre a un número ilimitado de vehículos, independientemente de que seas un turismo, un autobús de cuando la guerra o un camión lleno de vacas y pollos. Tampoco importa si viene un coche de frente, es probable que se aparte a un lado (si sabe lo que le conviene).
Las motos y bicicletas no se consideran vehículos, y deben ir bajo su cuenta y riesgo. No son tenidos en cuenta por los conductores, así que ya pueden andar con mil ojos si no quieren ser arrollados. Eso sí, debo ser el único que deja 1-2 metros de distancia para adelantar a uno de estos vehículos de dos ruedas, por lo normal es pasar a no más de 5 centímetros.
El parque automovilístico es curioso, parece sacando de Cuentame, coches, por normal general, con unos 20 años mínimos, que nadie sabe como aún siguen funcionando. Aunque en menor medida, también se ven coches nuevos de gama baja-media con no más de 5 años, como he comentado antes, en un porcentaje muy inferior.
Tienes un número máximo de veces que puedes dar el intermitente al día, o eso parece por lo que me han explicado. Generalmente no se da, aunque hagas maniobras que realmente lo requieran para que el de atrás no se mate, pero eso es problema de otro.
En mis varias horas en coche, vi muchos controles de policías, uno en cada pueblo, supongo que vería mínimo 15-20 controles. Según me han comentado, lo normal es que tus infracciones se arreglen con una tasa fija de 200 Dirhams (20 €) que es lo que cuesta convencer al oficial de su error. Por suerte no hemos tenido la desgracia de caer en ninguno de estos controles.
No obstante, parece bastante fácil escaparse de esto, vi a un coche de no más de 5 años, adelantar cuando le daban el alto en el control para simular que no lo había visto. Evidentemente el policía se quedó tranquilamente dónde estaba, porque comenzar una persecución con el coche que tenía era realmente ridículo.
Todavía quedarán mil y una cosas que contar únicamente de la conducción en marruecos, y seguro que en los días que me quedan aprenderé muchas más, pero ahí van esas para abrir boca.